MORTON FELDMAN Patterns in a chromatic field, For John Cage, Three Voices,

MORTON
FELDMAN
Patterns
in a Chromatic Field

Rohan
de Saram (violonchelo), Marianne
Schroeder (piano)
Hat
(now) Art 204-1-2
 For
John Cage
Josie
Ter Haar (violín),  John
Snijders (piano)
Hat
(now) Art 160.  
Three
Voices 
Julier
Fraser (voz)
 Hat
(now) Art 198
Distrijazz

Comprendidas entre
1981 y 83, estas tres obras encajan en el estilo desarrollado por el autor en
su última etapa y concretamente entre Triadic
Memories
y Crippled Symmetry. En
este periodo, y respecto a la primera citada, Feldman (1926-1987) opera sobre
la memoria auditiva del oyente con repeticiones en las que los detalles
cambiantes -leves y discontinuos- provocan una disociación en el circuito auditivo
que anticipa las respuestas. Tendría el efecto paradójico del diálogo entre dos
personajes del teatro de Samuel Beckett. Además, es en esta época cuando el material
sonoro se va acumulando de manera oclusiva, como sin avanzar, con la sensación
que precipita un colapso.

Por Jesús Gonzalo @noiself

La reedición de estos títulos coincide con el momento en el que el histórico sello suizo Hat Art, comandado desde 1975 por Werner X.Uehlinger, cesa su actividad y  traspasa su catálogo a la compañía OUTHERE. En su compromiso con la modernidad, hay dos autores que sobresalen entre sus preferencias más definitorias y tempranas: Cage y Feldman
La auténtica inspiración creadora de
Feldman fue la pintura de los expresionistas abstractos, la colour-field painting o pintura de campos de
color, y su equivalencia en sonidos: “Mi preocupación principal es intentar
mantener una superficie plana con un mínimo de contrastes”. La abstracción
despejaba el obstáculo a toda norma de composición basada en
figura y fondo, dejando libre el terreno a una composición sin marco, sin
acotación física, sin sujeción espacio-temporal. Como en Rothko, se producía
una descentralización de motivos, sin notas determinantes, como manchas que se
sostienen en el pentagrama del mismo modo que los rectángulos de pintor en su
éter de color. Desde Vertical Thoughts (1963) no escribía
para dúo. 

“Mi
preocupación principal es intentar mantener una superficie plana con
un mínimo de contrastes”
En Patterns in a Chromatic
Field
(subtitulada Untitled
Composition for cello and piano
, 1981), Feldman desarrolla una narrativa de
encolamiento o pegado de pequeñas figuras sostenidas por silencios. La
austeridad instrumental se enmarca en un uso de dinámicas lentas y suaves que arrastran
la consciencia del espacio, de cada nota y su color. Las melodías que dibuja el
chelo son figuras desvaídas que languidecen como perdidas. Esa ingravidez tiene
el contrapeso del piano, que es quien ocupa el paso del tiempo con acordes
acuáticos teñidos de indulgencia. 

El proceso se extiende mientras evoluciona.
Tras una hora, y ya en la segunda parte, la percepción del suceso se va
alargando, hay mayor levedad en unas líneas cada vez más desnaturalizadas en
armónicos que provoca una concentración puntual de motivos dentro de un flujo
que tiende a una bella descompresión. En palabras de Rahon de Saram: “Es la
pieza más difícil que he tocado nunca, con una precisión ajustada a la
notación”.

MORTON FELDMAN Y JOHN CAGE 

dialogan en 1966 sobre música, filosofía y arte 
(vídeo al final)

Dos de los creadores más influyentes del siglo XX, miembros de la New York School de los años 50, mantuvieron amistad hasta el final de los días de Morton Feldman. “Morty” nos dejó en septiembre de 1987, Cage lo haría en 1992
También a dos voces, For John Cage (1982) es un homenaje a
un referente-compañero en la vanguardia desde los años 50 que integraron la New
York School
musical,
que sirve para distinguir la posición de libertad que adopta el intérprete en
la música de ambos (del azar y la combinatoria del I Ching a un mayor control de la exposición). Respecto a Patterns (violín por chelo) se traduce
en mayor austeridad del lenguaje, acortamiento de la melodía y simplificación
que da como resultado una percepción espacial más amplia ocupada por silencios:
un estatismo que vibra desde dentro. En este contexto, Feldman encuentra su
versión polifónica de la “armonía Zen” de Cage en un proceso de propagación
continua.
Three voices fue escrita para Joan La Barbara tras recibir el compositor una carta de encargo de la cantante pidiéndole que escribiera algo para voz y orquesta. Esta versión está interpretada por la excelente soprano británica Juliet Fraser
La voz, con escasa
presencia en la obra del autor, encuentra en su último periodo un tratamiento que
evoluciona a la par de los demás instrumentos desde la inclusión en el ciclo
camerístico The Ectasy of the moment,
que recogía piezas de los 70. Three
voices
(1982) fue escrita para Joan La Barbara tras recibir el compositor
ese año una carta de la cantante pidiéndole que escribiera
algo para voz y orquesta, tras expresarle su preocupación por las dificultades
que conlleva aunar a ambos. Feldman le contesta enviando una pieza
acompañada de esta nota: “Las palabras están extraídas de las primeras líneas del poema
Wind
que Frank O`Hara me dedicó”. 
Estructuralmente se compone de una voz más
otras dos pregrabadas, con una duración aproximada, decía en su carta, que
rondaría los 45 minutos. La Barbara pensó, tras recibirlo, que con el material
de cinta alcanzaría los 90, a lo que “Morty”, como le llamaban sus amigos,
contestó: “sí, siempre pensé que esa sería la duración final…” Ante la
perplejidad de su respuesta y la imposibilidad de poder trasladarlo con ese
tamaño, decidió dar más velocidad para alcanzar los 45, cuestión que condiciona
esta novedosa polifonía feldmaniana a tres voces. La versión que comentamos tiene 52.31.

Artículo publicado en la Revista Scherzo